
Ya lo sé...
tengo que oscurecer el sol,
cegarme sin la luz,
disfrazarme de verdugo.
Ya lo sé...
tengo que arrancarte de mi piel,
cerrando las ventanas,
epopeya de mis noches.
Ya lo sé...
tengo que taparme los oidos,
mudos al latir,
simple cuestión de olvido.
Ya lo sé...
tengo que acariciar el mar,
infierno fatuo,
de mi vetada libertad.
Sin ti...
no maldigo...
ALMA







