Fueron la vida y la muerte,muestras de quienes hicieron
que nuestras manos se encontraran una vez,
beso tras beso,
dilapidándonos la vida,
detenidos en la dicha de sentirte mio
y yo,
y yo tuya...
mientras el tiempo ecuánime y soñoliento,
pasa...
Pudo tu boca tallarme de sed
prolongando nuestro calor a través de la ropa,
el pecho,
las manos,
los sexos,
tu olor impregnado en mi pelo...
Me bebiste y te bebí,
llevándote contigo un trocito de ésta mi alma,
te fuiste y... sigo viva,
mi aroma en ti perdurara jadeante el regreso
y tu alma sonreirá sin saber
que se quedó en coma aquel día,
escuchando la sinfonía
de nuestros corazones al latir.
Quizás,
solo fue eso...
Regalarle mis manos a tus manos,
olfatear tu cuello
y sentir nuestros cuerpos
respondiendo en silencio.
Quizás,
solo fue eso...
La locura de entregarte mi boca
deleitándome sellando la tuya para siempre,
en el océano frío y profundo,
hundiéndote...
en interminables suspiros de sabor.
Recuerdame,
recuerdame...
y recordaré siempre,
contigo...
ALMA