
Necesito arrancarle al viento
deshacer de piel el tatuaje del llanto,
desmenuzar de arcilla y hueso
este trono de castillo mutilado.
Espesas gotas de mi entraña desprendidas,
mordiente espada
rompiendo las costuras de mi alma,
empapando de blanco vidrio
sobre mi sudor, tu llama.
Esencia sin nombre,
ramas de médula erizada,
fragua de olas sin calma,
de sueños postreros de origen,
como párpado corredor de sátira.
Te enderezas de mi deseo
como al viento que su surco
extendido empala,
me recibes...
te recibo...
en la tierra infinita de mis aguas.
ALMA





