
La habitación se ha oscurecido hasta penumbra,
lo agracezco...
y como refugio acomodado de mi sombra,
se vierte mi cuerpo sobre la blancura
de unas sabanas dibujadas de palabras,
mis brazos,
mi cuerpo y mis piernas
trazan la silueta de mi piel,
de una piel fría
de poros volcánicos en su eterno invernar.
Necesito dormir la desnudez de mi historia,
necesito arrancarme uno a uno el vacío
que tu existencia me ocasiona
a cada paso intermedio al mio,
necesito enfrentarme
al despropósito de mirarme ante tu espejo,
transparente de ti.
Necesito deshacer mi latido en tu latido,
concebir ese ritmo profundo
que emana de un solo latir,
ese olor,
esa textura,
ese sonido ,
ese sabor que envuelve en abrazo
el litoral creciente e inaudito del paraíso.
Objetivo existir,
tejida a un presente vivo.
ALMA






